Ken Robinson educador, escritor y autor del libro El elemento, realizó una exposición en un evento llamado TED, en donde se difunden anualmente ideas de la gente y propuestas creativas en distintas áreas: artes, ciencias, negocios, tecnología... Está muy interesante esta explicación que hace Robinson, que ya muchos han tratado de manera teórica y práctica. Falta que implementemos los cambios que se hacen cada vez más urgentes, nuestro sistema educativo está en caos, para que la sociedad avance hacia donde queremos la educación familiar y escolar debe cambiar ya y a nivel mundial.
TRABAJO COMUNITARIO
martes, 28 de febrero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
Hermana Eugenia Russián: "Doy misa, no sé si el cardenal se ha enterado, pero no me importa"
CLODOVALDO HERNÁNDEZ - ESPECIAL PARA CIUDAD CCS
ENTREVISTA
HERMANA EUGENIA RUSSIÁN, MISIONERA DE CRISTO
HERMANA EUGENIA RUSSIÁN, MISIONERA DE CRISTO
—Estamos en Navidad y en revolución, pero los valores del capitalismo, el egoísmo, el consumismo parecen exacerbarse, ¿es así?
—El
nacimiento de Jesús fue el surgimiento de un nuevo proyecto de ser
humano frente al imperialismo de entonces. Ese proyecto era de justicia,
solidaridad, paz, visibilización de los pobres. En tiempos de
revolución la Navidad debe recordarnos que tenemos un compromiso con la
paz, la solidaridad, el amor, la justicia, la unión familiar. Pero el
capitalismo nos ha metido en la cabeza, a través de sus medios de
comunicación, que Navidad es gastar dinero y consumir. Sufrimos el
“efecto Sambil”. Es impresionante ver la masa de personas que espera a
que abran los centros comerciales para entrar a comprar como
desesperados. Hasta en nuestro Metro, los avisos son del consumismo, la
ropa tal, la marca tal. Qué interesante sería si tuviera mensajes de
solidaridad, de que la Navidad es compartir.
—Y,
más allá de la Navidad, como cristiana de base que vive en un barrio
emblemático de Caracas (Santa Ana, Carapita), ¿cómo ve la respuesta de
la población hacia ese cambio de valores? ¿Avanzamos o predomina el
asistencialismo, el clientelismo, el esperar la dádiva?
—Avanzamos
en el plano económico, en acceso a la salud, a la educación, a la
vivienda, con todas las debilidades que se puedan señalar. Pero me
preocupan algunos síntomas. Por ejemplo, cuando se le acabó la concesión
a RCTV, en un mes todo el mundo en el barrio tenía TV por cable.
Preguntaba y me decían: “Es que tenemos que ver las novelas”. Allí me
convencí de que necesitamos un trabajo de formación más fuerte porque le
hemos puesto el acento al dinero y una revolución no puede sostenerse
sobre la renta petrolera. La primera misión que yo crearía sería la
Misión Familia, porque cuando produces cambios en la familia, logras
cambios en la sociedad. Por ejemplo, me parece muy peligroso eso de que
el buen vivir signifique equipar tu casa con un plasma, un aire
acondicionado, una nevera y una cocina. Mientras se fortalezca la idea
de que el buen vivir es el materialismo, vamos a seguir en capitalismo.
—¿Cómo lograr ese cambio?
—Andando
con la gente. No sirve que yo, desde una oficina, haga un análisis y
pretenda explicar cómo es un barrio, tal como lo hacen los funcionarios
del Ministerio de las Comunas.
—Hablando de eso, ¿existe una iglesia popular y una iglesia corporativa o eso es un invento para dividir a los católicos?
—El
movimiento de Jesús no nace como una iglesia formal sino como una
reacción contra un imperio que utilizaba a Dios. Los apóstoles comienzan
a organizarse en comunidades y son los primeros que hablan de
comunismo, en Hechos 2, 42, cuando decían que todo lo ponían en común.
Luego, cuando Constantino legaliza el cristianismo y manda a todo el
mundo a bautizarse, nos jodimos porque se mezcló el imperio con el
proyecto salvador de Jesús. Hoy sigue existiendo una iglesia
conservadora, que hace convenios con los imperios, que vende los
sacramentos; y existe otra, comprometida con los pobres, que nos llama a
la solidaridad. La venezolana es una iglesia jerárquica, machista y
conservadora cien por ciento. Les molesta que las monjas estemos metidas
en los barrios y que vayamos vestidas de civil. A los jerarcas les
encanta estar en la catedral, no quieren nada con los barrios.
—¿No hay excepciones?
—Bueno, tenemos a monseñor (Arnulfo) Romero en El Salvador; a monseñor (Leonidas) Proaño, en Ecuador; a monseñor (Pedro) Casaldáliga, en Brasil, quienes están con la base, con el pueblo.
—¿Y en Venezuela?
—En Venezuela no hay obispos comprometidos con el pueblo. Hay obispos instalados en los palacios arzobispales, comprometidos con los poderosos.
—¿Ha tenido conflictos por opinar así?
—Lo que puedo buscarme es que me excomulguen, no sólo por mis opiniones, sino porque defiendo el derecho de la mujer a ser sacerdotisa. Creo en una iglesia en la que las mujeres no estén para hacer servicios y estar calladas. No es fácil porque son valores que están muy metidos en la cabeza de todos. Por ejemplo: el Ministerio de la Mujer me llamó para pedirme un sacerdote para la misa del Día de la Mujer. Les dije que los pocos sacerdotes comprometidos con el proceso se la pasan muy ocupados, pero yo me ponía a la orden para un compartir religioso. Y en el ministerio que debe velar por la igualdad de género me respondieron: “No, hermana, nosotras necesitamos es un cura”. ¡Coño, qué se puede esperar para el resto de la sociedad!
—Usted no parece temerle a la excomunión, pero otros curas y monjas sí se han doblegado
—Al padre Roy Bourgeois (Estados Unidos), quien ha luchado toda su vida por el cierre de la Escuela de las Américas, lo excomulgaron por ordenar sacerdotisas a cinco monjas. Él se arriesgó y rompió el miedo y así debemos hacer nosotros. Yo no tengo rollo en hacer mis misas. Doy misa, no sé si el cardenal se ha enterado, pero no me importa. ¿Hasta cuándo vamos a seguir en eso de que Dios habla sólo a través del cura?, ¿quién dijo?, Dios habla a través de la comunidad, desde el barrendero hasta el Papa.
—En su capilla tienen la imagen de nuestro frustrado santo nacional: José Gregorio Hernández, cosa que tampoco acepta la jerarquía. ¿No la han regañado?
—Carapita es la única iglesia que tiene una imagen de él. ¿Por qué?, porque la comunidad lo quiso así, porque es un santo del pueblo, aunque Vaticano no lo reconozca. El obispo vino una vez a unas confirmaciones y me preguntó qué hacía esa imagen ahí. Yo le dije que la metió el pueblo y que si yo lo saco, me linchan.
Etiquetas:
Entrevistas,
Para el debate
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Tres idiotas
Recomendamos que consigan esta película, está muy buena para debatirla, conversarla, analizarla, para verla con profesoras, profesores, estudiantes, entender e investigar las razones por las cuales nuestro sistema educativo implanta tantos antivalores y en vez de promover la creatividad, la castra.
Tres idiotas es una película india, dirigida por Rajkumar Hirani, con un contenido muy bueno y es muy divertida.
Etiquetas:
Educación,
Para el debate,
Películas
lunes, 21 de noviembre de 2011
Mercado de Trueke
Sábado, 3 de diciembre 2011
Hora: 10am
Lugar: ATENEO POPULAR LOS CHAGUARAMOS
Hora: 10am
Lugar: ATENEO POPULAR LOS CHAGUARAMOS
Un gran espacio de intercambio para fortalecer los pasos en la construcción de un mundo mejor, que vele por el respeto a la madre tierra y fortalezca la solidaridad. Como propuesta alternativa a la generación de basura y al consumo masivo propio de estas fechas.
Participa llevando productos de elaboración propia (comidas, bebidas, plantas, productos agrícolas, artesanías, dibujos, poemas, etc).
También puedes intercambiar productos que tengas en casa, que a ti no te sean útiles y que estén en buen estado, que no contribuyan con la generación de más basura, ni al consumismo.
Los saberes (clases, talleres, recetas, etc.) y los servicios (corte de cabello, reparaciones de electrodomésticos, tapicería, costura, etc.) también entran para intercambio.
Los productos de distribución gratuita no forman parte del intercambio.
¡Por una navidad donde se celebre el encuentro y no el consumo!
miércoles, 12 de octubre de 2011
Freire: política y educación.
![]() |
| Paulo Freire |
Al ser
despojado de su libertad mediante la explotación, el hombre también fue
despojado de la palabra con la que configuraba un universo común de
realización. Así se tornó extraño ante el mundo y ensimismado frente a los
otros. Un ser oprimido que no logra vislumbrar con claridad su abrumadora
condición, enmudece y va perdiendo toda significación, su lenguaje se constriñe
al ritmo que se reduce su universo. El kosmos pierde significado, deja
de ser orden para convertirse en caos.
Reconquistar el derecho de todos a la palabra, es reapropiarse del espacio y del tiempo, es volver a nombrar el mundo mediante categorías liberadoras, recuperarnos como seres históricos, transformadores, mediante lo que Paulo Freire denominó dialogicidad. No obstante, Freire advierte de inmediato que el diálogo per se es estéril si no se constituye en acto creador y liberador. Allí radica la diferencia entre diálogo ingenuo y dialogicidad crítica, que no somete por la imposición, ni es instrumento del brutal aparato ideológico capitalista.
Amor, humildad, fe en los hombres, confianza y esperanza constituyen para Freire fundamentos esenciales del diálogo. Sólo puede haber diálogo donde existe un profundo amor por el mundo y la humanidad. El origen de la palabra humildad (humus, estiércol) evoca la necesidad de hundirse en la tierra fecunda y aprender de la raíz que es capaz de hacer germinar belleza y existencia desde lo más soterrado y, en apariencia, vergonzante. Sin embargo, para que exista la hermosa flor, “cuanto trabaja/la raíz profunda/por encontrar la vida”, nos recuerda el poeta Paz Castillo. Fe en el ser humano, es condición previa que Freire demanda para asumir con el pueblo el reto de la transformación, aún en medio de la mayor precariedad cultural y contradicciones sociopolíticas. Las tres condiciones anteriores dan lugar a la confianza necesaria para que éste, el históricamente traicionado y expoliado, se abra a las reales intenciones de aquel que se acerca desde la perspectiva política-educativa. Y nada de lo anterior será suficiente sin la esperanza en el cambio que se puede generar con la lucha por un mundo diferente.
Bajo tales premisas no es posible entender la construcción de conocimiento transformador en otra perspectiva que no sea la de sujetos activos en la investigación de su realidad. Por lo tanto, superada la concepción sujeto investigador-objeto investigado, en la educación dialógica los participantes tienden a “Reflexionar sobre su propia situacionalidad” y son parte activa de todo el proceso educativo.
Cualquier programa político y de formación para la liberación sólo puede ser válido en la medida en que se participa de su construcción. Como sujeto investigador, el pueblo no se supera “en el acto de consumir ideas, sino de producirlas y transformarlas en la acción y en la comunicación”, es decir, en la praxis que supone participar, actuar y reflexionar en todos los momentos del proceso educativo. Esto incluye la producción de temas generadores o significativos que evidencien posibles contradicciones, útiles para armar el núcleo de “los contenidos programáticos de la acción educativa” partiendo del registro consciente de la cotidianidad. En tal sentido Freire es enfático al afirmar que “la dialogicidad de la educación comienza con la investigación temática”, lo cual es igualmente lícito para la acción política: diálogo crítico como origen de la construcción de poder popular.
Reflexionar a partir de los temas generadores planteados en un Programa no se queda en la solución de un problema puntual e inmediato; al contrario, problematizar la realidad apunta a superar la percepción inicial (conciencia real) y se convierte en acto político trascendente (conciencia máxima posible), ya que “prepara a los hombres, en el plano de la acción, para la lucha contra los obstáculos a su humanización”.
La estructuración de “contenidos programáticos para la acción” ya sean políticos o educativos, han de partir entonces de la percepción de los individuos con una nueva conciencia frente a la realidad que se presenta como situación límite descodificada en el proceso dialógico: mirada alterativa que da origen a una reelaboración del mundo desde y para la libertad.
Rúkleman
Soto Sánchez
19 de
septiembre de 2011, a 90 años del nacimiento de Paulo Freire
*A
excepción del verso de Fernando Paz Castillo, perteneciente al poema Raíz,
del libro Voces Perdidas (1966), todas las citas fueron tomadas de la
obra de Paulo Freire Pedagogía del oprimido. Capítulo III. Siglo XXI
Editores. 36ª Edición.
19/09/11.-
jueves, 22 de septiembre de 2011
Día mundial sin auto
Hoy 22 de septiembre Día Mundial del NO auto, un día del año para dejar descansar nuestro medio ambiente de las emisiones de gases contaminantes, deshacer por un día el entramado de colas de nuestras ciudades, librarnos de sus ya característicos ruidos y peligros inherentes para disfrutar de una caminata hasta nuestro trabajo o ir en bicicleta o algún otro medio no motorizado a nuestro destino, o simplemente utilizar el sistema público de transporte para compartir entre muchos un solo vehiculo.
Habrán algunos que harán caso omiso de la celebración de este día, otros por hoy se sumergirán en las dinámicas del transporte público, o experimentaran las satisfacción de ir a pie o en bici a su trabajo, y hay quienes tomamos éste día y lo multiplicamos por 365, haciendo de éste nuestro lema cotidiano, hay quienes hemos decidido utilizar la bicicleta como medio de transporte prioritario, por el medio ambiente y por todos los y las que lo habitamos, queremos ciudades para la gente y no para nuestros vehículos.
Rechazamos rotundamente la prohibición de entradas con bicicletas al Centro de la Diversidad Cultural declarada por Benito Irady, presidente de esta entidad y Viceministro para la Identidad y Diversidad Cultural.
Para apoyar esta causa hoy a las 11 de la mañana en la plaza Los Sïmbolos, Caracas.
Para apoyar esta causa hoy a las 11 de la mañana en la plaza Los Sïmbolos, Caracas.
Etiquetas:
Bicicletas,
Convocatorias
domingo, 28 de agosto de 2011
Una opción sustentable: las bicicletas públicas
Los Teques,15.08.2011/Evelyn Pallotta
Ciertamente una ciudad o pueblo que le brinde la opción de usar bicicletas públicas a sus residentes o visitantes constituirá un cambio de paradigma y comportamiento en el venezolano, marcará un antes y un después. Este sistema de transporte, novedoso para algunos y no tan novedoso para otros, ha sido implantado en más de 100 ciudades pertenecientes a más de 20 países del mundo, cuenta con estacionamientos adecuados distribuidos a lo largo y ancho de esas ciudades, mecanismos definidos para su uso en el origen y en el destino del viaje y hasta empresas operarias. Donde se han implantado estos sistemas, bien sea gratuitos o pagos, han llamado la atención, han sido utilizados y constituyen un modo alternativo, sustentable, integrado al transporte público para el traslado de personas a lo largo de mayores distancias propiciando el derecho a moverse con libertad.
Hace 50 años comenzaron a implantarse las bicicletas públicas como sistemas de transporte, desde entonces se han venido perfeccionando y mejorando. En sus inicios las bicicletas eran susceptibles de robos pero posteriormente se fueron perfeccionando sus formas de gestión, comercialización y control. Países como Francia, Alemania, España, Italia, Holanda, Suecia, Bélgica, Austria, Luxemburgo, Irlanda, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Checoslovaquia, Rumania, Nueva Zelandia, Israel, Singapur, Canadá, Chile, México y Argentina se han incorporado a este sistema.
Integración con el sistema de transporte
La propuesta de las bicicletas públicas constituye una opción barata, rápida de instalar, accesible, flexible y promueve la intermodalidad, calzando perfectamente con otros modos de transporte que pueden ir desde metros, ferrocarriles, o líneas de autobuses. Pareciera que los factores más complejos de esta propuesta son la habilitación de las vías y la educación ciudadana necesaria para convivir e interactuar con este sistema.
Maria Fernanda, tuyera de nacimiento y residente de Charallave, Edo. Miranda nos cuenta que tuvo la oportunidad de usar y analizar este sistema de bicis públicas cuando en un viaje de estudios, el destino la llevó a Lyon, Francia. Allí convivió con Vélo’v como se llama el sistema de bicicletas públicas en esa ciudad; ella me dice “literalmente el acceso al sistema de bicicletas públicas me salvó la vida, yo llegaba a un estacionamiento fijo en el centro de la ciudad y zuas! con una tarjeta que adquiría a un precio muy módico que la llamaban, tarjeta inteligente, la deslizaba en un cajoncito y voi la! La bicicleta se liberaba pudiendo retirarla, la manejaba por la ciudad y la dejaba en otro lugar, en otro de los tantos estacionamientos planificados y distribuidos convenientemente en la ciudad” Al preguntarle a María Fernanda si ella creía que ese sistema lo pudiéramos aplicar en Charallave, después de quedarse unos minutos pensativa, viendo hacia arriba y con su dedo índice derecho posado sobre la comisura de sus labios dijo: “apuesto a que sí … pero acompañado con una campaña educativa que le diga o le cante a la gente como usarla hasta cuando vaya al baño y con su debida vigilancia y seguimiento por parte de la Alcaldía y la policía. Es como el metro, es como todo….”
En Lyon, Francia el sistema de bicicletas públicas es supervisado por el Municipio. En algunos países las bicicletas se pueden usar como extensión de un boleto de viaje, en otros se compran las tarjetas inteligentes para su uso a muy bajo costo, en otros son financiadas por publicidad, en otros su uso se cobra por tiempo y va contando a medida que la vas usando, en otro introduces monedas en una caja y se libera la unidad, en otros activas la bicicleta con una llama desde el celular, en fin son múltiples los mecanismos y se ajustan a cada lugar en particular.
Dónde se pudieran usar
Poder desarrollar este sistema de transporte en nuestro país constituye todo un reto, mas un reto social que de siembra de una política pública, pero ambos deben estar presentes. Pudiéramos pensar su uso en zonas o sectores determinados de la ciudad que poseen un carácter especial –histórico, turístico- hasta en la totalidad de la ciudad, siempre y cuando la topografía sople a favor.
Los beneficios para las áreas urbanas, sus habitantes y visitantes son muchos. Estos van desde moverse de un sitio a otro ejercitándose, hasta moverse sin contaminar y a bajo costo, lo que traería como consecuencia espacios públicos menos ruidosos, menor consumo de combustibles fósiles, mayor velocidad de movimiento y optimización de uso de la vía por el poco espacio que ocupa la bicicleta, menor congestión. Como siempre habrá quien diga que en este país con la gasolina tan barata nadie agarra una bicicleta para moverse. No obstante, cada vez se han convertido más las colas en factores de pérdida de tiempo, de recursos, de inseguridad y merma de la calidad de vida de los ciudadanos.
Nos atrevemos a soñar y a tener esperanzas de vivir en un mejor hábitat y alcanzar una mejor vida, es decisión de cada quien el alcanzarla, te invitamos. Así lanzamos estas preguntas al espacio de discusión público, ¿sería Barquisimeto, una ciudad donde usted se atrevería a usar una bicicleta pública para conectarse con otro medio de transporte? ¿Qué piensa de Charallave, donde pudiéramos tener un medio fácil de conexión con el tren? Guarenas y Guatire, para conectarnos con el futuro metro ¿y la misma Caracas? Queda a su voluntad y empeño como actor social fundamental convertir este sueño en realidad y a la voluntad política de los decisores de las ciudades acompañados por especialistas en el área. Seguramente siempre habrán emprendedores prestos a acompañar este reto de movilidad sostenible: sistemas de bicicletas públicas y redes de usuarios.
-----
Evelyn Pallotta
Bióloga-Ecóloga
Directora de Ecología y Ambiente del Estado Miranda
eapallotta@gmail.com
Ciertamente una ciudad o pueblo que le brinde la opción de usar bicicletas públicas a sus residentes o visitantes constituirá un cambio de paradigma y comportamiento en el venezolano, marcará un antes y un después. Este sistema de transporte, novedoso para algunos y no tan novedoso para otros, ha sido implantado en más de 100 ciudades pertenecientes a más de 20 países del mundo, cuenta con estacionamientos adecuados distribuidos a lo largo y ancho de esas ciudades, mecanismos definidos para su uso en el origen y en el destino del viaje y hasta empresas operarias. Donde se han implantado estos sistemas, bien sea gratuitos o pagos, han llamado la atención, han sido utilizados y constituyen un modo alternativo, sustentable, integrado al transporte público para el traslado de personas a lo largo de mayores distancias propiciando el derecho a moverse con libertad.
Hace 50 años comenzaron a implantarse las bicicletas públicas como sistemas de transporte, desde entonces se han venido perfeccionando y mejorando. En sus inicios las bicicletas eran susceptibles de robos pero posteriormente se fueron perfeccionando sus formas de gestión, comercialización y control. Países como Francia, Alemania, España, Italia, Holanda, Suecia, Bélgica, Austria, Luxemburgo, Irlanda, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Checoslovaquia, Rumania, Nueva Zelandia, Israel, Singapur, Canadá, Chile, México y Argentina se han incorporado a este sistema.
Integración con el sistema de transporte
La propuesta de las bicicletas públicas constituye una opción barata, rápida de instalar, accesible, flexible y promueve la intermodalidad, calzando perfectamente con otros modos de transporte que pueden ir desde metros, ferrocarriles, o líneas de autobuses. Pareciera que los factores más complejos de esta propuesta son la habilitación de las vías y la educación ciudadana necesaria para convivir e interactuar con este sistema.
Maria Fernanda, tuyera de nacimiento y residente de Charallave, Edo. Miranda nos cuenta que tuvo la oportunidad de usar y analizar este sistema de bicis públicas cuando en un viaje de estudios, el destino la llevó a Lyon, Francia. Allí convivió con Vélo’v como se llama el sistema de bicicletas públicas en esa ciudad; ella me dice “literalmente el acceso al sistema de bicicletas públicas me salvó la vida, yo llegaba a un estacionamiento fijo en el centro de la ciudad y zuas! con una tarjeta que adquiría a un precio muy módico que la llamaban, tarjeta inteligente, la deslizaba en un cajoncito y voi la! La bicicleta se liberaba pudiendo retirarla, la manejaba por la ciudad y la dejaba en otro lugar, en otro de los tantos estacionamientos planificados y distribuidos convenientemente en la ciudad” Al preguntarle a María Fernanda si ella creía que ese sistema lo pudiéramos aplicar en Charallave, después de quedarse unos minutos pensativa, viendo hacia arriba y con su dedo índice derecho posado sobre la comisura de sus labios dijo: “apuesto a que sí … pero acompañado con una campaña educativa que le diga o le cante a la gente como usarla hasta cuando vaya al baño y con su debida vigilancia y seguimiento por parte de la Alcaldía y la policía. Es como el metro, es como todo….”
En Lyon, Francia el sistema de bicicletas públicas es supervisado por el Municipio. En algunos países las bicicletas se pueden usar como extensión de un boleto de viaje, en otros se compran las tarjetas inteligentes para su uso a muy bajo costo, en otros son financiadas por publicidad, en otros su uso se cobra por tiempo y va contando a medida que la vas usando, en otro introduces monedas en una caja y se libera la unidad, en otros activas la bicicleta con una llama desde el celular, en fin son múltiples los mecanismos y se ajustan a cada lugar en particular.
Dónde se pudieran usar
Poder desarrollar este sistema de transporte en nuestro país constituye todo un reto, mas un reto social que de siembra de una política pública, pero ambos deben estar presentes. Pudiéramos pensar su uso en zonas o sectores determinados de la ciudad que poseen un carácter especial –histórico, turístico- hasta en la totalidad de la ciudad, siempre y cuando la topografía sople a favor.
Los beneficios para las áreas urbanas, sus habitantes y visitantes son muchos. Estos van desde moverse de un sitio a otro ejercitándose, hasta moverse sin contaminar y a bajo costo, lo que traería como consecuencia espacios públicos menos ruidosos, menor consumo de combustibles fósiles, mayor velocidad de movimiento y optimización de uso de la vía por el poco espacio que ocupa la bicicleta, menor congestión. Como siempre habrá quien diga que en este país con la gasolina tan barata nadie agarra una bicicleta para moverse. No obstante, cada vez se han convertido más las colas en factores de pérdida de tiempo, de recursos, de inseguridad y merma de la calidad de vida de los ciudadanos.
Nos atrevemos a soñar y a tener esperanzas de vivir en un mejor hábitat y alcanzar una mejor vida, es decisión de cada quien el alcanzarla, te invitamos. Así lanzamos estas preguntas al espacio de discusión público, ¿sería Barquisimeto, una ciudad donde usted se atrevería a usar una bicicleta pública para conectarse con otro medio de transporte? ¿Qué piensa de Charallave, donde pudiéramos tener un medio fácil de conexión con el tren? Guarenas y Guatire, para conectarnos con el futuro metro ¿y la misma Caracas? Queda a su voluntad y empeño como actor social fundamental convertir este sueño en realidad y a la voluntad política de los decisores de las ciudades acompañados por especialistas en el área. Seguramente siempre habrán emprendedores prestos a acompañar este reto de movilidad sostenible: sistemas de bicicletas públicas y redes de usuarios.
-----
Evelyn Pallotta
Bióloga-Ecóloga
Directora de Ecología y Ambiente del Estado Miranda
eapallotta@gmail.com
Etiquetas:
Bicicletas,
Medio ambiente
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


